
Finalmente ha llegado el 2010, un año icónico y que marcará el inicio de movimientos y búsquedas muy interesantes.
Y qué mejor manera de recibir esta fecha que con la espectacular visión de nuestra constelación insigne: Orión.
La esbelta figura de este mítico guerrero ha venido acompañando nuestra labor y ha servido como inspiración. Afortunadamente podemos decir: ya casi, ya casi !
En medio de este entorno de oscuridad y caos, en donde la violencia impera y campea por nuestras calles, un proyecto como el nuestro se erige como un testimonio de la voluntad siempre férrea del hombre, de su deseo sublime de levantarse por encima de esa marea de anarquía y con orgullo, mirar las estrellas y sentirse conectado de una manera trascendental con el universo.
Este 2010 es el año en que, la primera fase de nuestra iniciativa verá la luz y al igual que su constelación insigne, solo estará disponible para aquellos que se atrevan a ir mas allá, a indagar, a dejarse tentar por la incertidumbre.
Ya casi, ya casi.
Namaste
Y qué mejor manera de recibir esta fecha que con la espectacular visión de nuestra constelación insigne: Orión.
La esbelta figura de este mítico guerrero ha venido acompañando nuestra labor y ha servido como inspiración. Afortunadamente podemos decir: ya casi, ya casi !
En medio de este entorno de oscuridad y caos, en donde la violencia impera y campea por nuestras calles, un proyecto como el nuestro se erige como un testimonio de la voluntad siempre férrea del hombre, de su deseo sublime de levantarse por encima de esa marea de anarquía y con orgullo, mirar las estrellas y sentirse conectado de una manera trascendental con el universo.
Este 2010 es el año en que, la primera fase de nuestra iniciativa verá la luz y al igual que su constelación insigne, solo estará disponible para aquellos que se atrevan a ir mas allá, a indagar, a dejarse tentar por la incertidumbre.
Ya casi, ya casi.
Namaste
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