viernes, 9 de octubre de 2009

GENESIS

Tantos años deambulando por este mundo me han llevado finalmente a la conclusión que nunca puedes decir “Hasta aquí llegué”. Por el contrario, cada vez me convenzo más que bajo ninguna circunstancia deberíamos “Parar”. Cuantas personas ante una situación desesperada o una encerrona prefieren el facilismo de asentarse, de acomodarse y terminar prefiriendo la comodidad de aprender a soportar una situación que por destino “les toco vivir” y sentarse a ver como las hojas del calendario se desgranan en espera de que una milagrosa salvación los saque de esta molesta situación.

Fue entonces, ya hace 10 años, cuando en los estertores del siglo 20 decidí que era hora de comenzar a cambiar las cosas y empezar a enseñar a las personas a salirse del molde, a pararse e ir a buscar ese nuevo horizonte con el cual sueñan, pero que siempre les ha sido esquivo. Esto probó ser todo un reto a mi paciencia e ingenio. Por supuesto no esperaba que fuese una tarea fácil… ni lo es todavía!

He aquí el nacimiento del Proyecto GeoDahrma, una iniciativa a la cual varios voluntarios se han adherido, propietarios cada uno de su verdad, de su camino, de su propio timón, conscientes como son ahora que no volverán a ser nunca más víctimas, ni patrocinadores del azar y el conformismo.

Juntos, hemos logrado desarrollar una especie de experimento social y colectivo, el cual está construido sobre la base de una serie de pasos, etapas durante las cuales, cada persona será testigo de su propia transformación. Nosotros preferimos llamarlo: Estaciones.

La tarea no es fácil para ninguno, pero solo se sabe cuán lejos se ha ido cuando al mirar atrás, no logres divisar o apenas recordar, el sitio o el momento cuando partiste.

Este viaje no contiene ningún peligro, ni ninguna recompensa material susceptible de cambio o trueque en este mundo banal. Puedes dejarlo en cualquier momento y nunca nadie te reprochará nada… salvo esa voz interior que inquieta, permanentemente preguntará “Dónde diablos terminaba esto?”